En los talleres Whybourne trabajamos exclusivamente la ebanistería tradicional fina. Restauramos uniones mecánicas antiguas con colas orgánicas y ponemos a punto mobiliario rústico pesado de roble, cedro y nogal secados al horno. Cada pieza conserva el valor material de la manufactura clásica.
Ver trabajos recientesRecuperamos alacenas de roble del siglo XIX respetando la carpintería original y la pátina del conjunto.
Aceite de tung puro y cera de abejas para mantener el veteado profundo del nogal americano sin opacarlo.
Cola de milano, espiga y caja: ensambles sin clavos ni tornillos que mantienen la solidez del mueble.
Restauramos colas de milano y espigas originales con colas orgánicas de caseína. La madera vuelve a trabajar como el primer día, sin tornillos ni adhesivos sintéticos que dañen la pieza a largo plazo.
Seleccionamos roble, cedro y nogal con humedad controlada. Cada pieza se estabiliza antes de trabajarla, evitando grietas futuras y asegurando un mueble que dura generaciones.
Aplicamos aceite de tung puro y cera de abejas en capas finas. La textura y el color natural de la madera se conservan, sin barnices plásticos que oculten el veteado o la historia del mueble.
Visitamos tu domicilio o taller para evaluar el estado real de la madera, las uniones y los acabados. Te explicamos qué se puede recuperar y qué requiere reemplazo, antes de empezar cualquier trabajo.
Si una sección está irrecuperable, la reemplazamos con madera de la misma especie y secado similar. El parche se integra visualmente y no desentona con el resto del mueble antiguo.
Fotografiamos cada etapa: desde el estado inicial hasta la aplicación de la última capa de cera. Recibes un informe con las técnicas usadas y recomendaciones de mantenimiento para tu mueble.
Frente a la producción en serie y los acabados rápidos, nuestro taller mantiene un enfoque basado en la materia, la unión mecánica y la conservación del carácter original de cada pieza.
Trabajamos exclusivamente con colas orgánicas de caseína y resinas naturales. Cada ensamble se realiza a mano, respetando la geometría original de la pieza. No usamos tornillos ni clavos en las restauraciones.
El roble, cedro y nogal que empleamos pasan por un proceso controlado de secado que elimina la humedad residual. Esto evita deformaciones futuras y garantiza la estabilidad del mueble durante décadas.
No decapamos ni lijamos en exceso. Mantenemos la pátina original y las marcas del tiempo como parte del valor histórico. Solo intervenimos donde la madera está comprometida, usando piezas del mismo origen.
El taller Whybourne lleva más de cuarenta años formando ebanistas. Cada pieza que sale de nuestras manos ha sido revisada por al menos dos oficiales con experiencia en mobiliario rústico pesado.
No ofrecemos muebles en serie. Cada encargo se estudia de forma individual: desde la selección de la madera hasta el tipo de unión y el acabado. El resultado es una pieza única, pensada para durar.
Nuestros clientes habituales incluyen restauradores de museos y particulares que buscan preservar muebles heredados. La recomendación directa sigue siendo nuestra principal carta de presentación.
Dueños de alacenas, mesas y armarios de roble, cedro y nogal que han vuelto a la vida en nuestro taller.
“Restauraron una alacena de roble de 1880 que heredé de mi abuelo. Respetaron cada unión original y la madera recuperó su tono cálido. Un trabajo minucioso y honesto.”
— Marta G.
Propietaria de alacena antigua
“Encargué una mesa de nogal con ensambles de cola de milano. La madera secada al horno y el acabado con aceite de tung dejaron una superficie que se ve natural y resistente. Exactamente lo que buscaba.”
— Ricardo L.
Cliente de mobiliario a medida
“Trajeron un armario rústico de cedro que tenía grietas y desniveles. Usaron colas orgánicas y respetaron la pátina. Ahora luce como nuevo, pero sin perder su historia. Muy recomendables.”
— Elena P.
Restauración de armario familiar
Clientes que confían en nuestro taller
Trabajamos exclusivamente con roble, cedro y nogal secados al horno. Son maderas densas y estables, ideales para mobiliario rústico pesado y restauraciones que requieren durabilidad. No utilizamos maderas blandas ni tableros industrializados.
Nos especializamos en uniones mecánicas antiguas: cola de milano, espiga y caja, y ensambles a inglete. Recuperamos las juntas originales con colas orgánicas de caseína y resinas naturales. No reemplazamos uniones por tornillos o adhesivos sintéticos a menos que la pieza lo exija por daño estructural severo.
Depende del estado de la madera y la complejidad de las uniones. Una restauración completa puede llevar de cuatro a ocho semanas. Incluye limpieza, consolidación de grietas, reemplazo de paneles dañados con cedro secado al horno, y aplicación de acabados naturales. Cada pieza se evalúa antes de dar un plazo concreto.
Sí. Recomendamos una revisión anual para muebles expuestos a cambios de humedad o luz directa. El servicio incluye limpieza con aceite de tung puro y cera de abejas, ajuste de uniones flojas y protección contra carcoma. No aplicamos barnices ni lacas que sellen la madera.
Sí, pero requiere un proceso adicional. Primero retiramos los restos de cola sintética o resina epoxi con métodos mecánicos cuidadosos para no dañar la fibra original. Luego reconstruimos las uniones con colas orgánicas. No siempre es posible recuperar la pieza al cien por cien, pero en la mayoría de los casos logramos devolverle su solidez original.